1/10/08

En peligro de extinción

Utilización de las varas franciscas (capítulo II)
Hablábamos en el capítulo anterior del uso de las mimbreras en la fabricación de diversos tipos de cestos y elementos auxiliares de la economía agrícola. Uno de estos usos son los cañizos que, a modo de laterales de los carros, permitían el transporte de mercancías menudas.

Las varas recogidas en otoño se deben utilizar rápidamente para evitar que pierdan su flexibilidad. No se pelan, operación reservada para las recogidas en primavera. Se seleccionan por grosores, reservando las finas para elaboración de los cestos o maniegos; son las más gruesas las adecuadas para los cañizos.







Su trenzado, guiados por unas manos expertas, es una actividad en la que hay que combinar distintos grosores, puntos de unión de las varas, y que depara unos resultados interesantes. Un nuevo uso es que aquí elaborado para un cabecero de cama combinado con madera de castaño.



reproducción de los Salix
Se realiza fácilmente a través de estacas. La mejor época para recogerlas es el invierno, para ello primero se cortan unos trozos de ramas del árbol, de unos 30 cms de longitud, con 4 a 6 yemas y de unos 3 cms de diámetro. Estas estaquillas se plantan enterrándolas dos tercios de su longitud, y dejando fuera sólo un tercio. Se riegan abundantemente, manteniendo siempre la tierra húmeda.

Pasado un año y en el momento de descanso, cuando se les hayan caído las hojas y el invierno haya pasado, podemos transplantarlos de raíz, a su lugar definitivo.

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