24/10/07

ABAMIA (ASTURIAS), ATENTADO CONTRA EL TEJO MONUMENTAL


Fuente: Asociación de Amigos del Tejo

ABAMIA, NUEVO ATENTADO CONTRA EL PATRIMONIO
El 1 de Abril de este mismo año, más de 20 grupos y asociaciones del ámbito de la cultura, el arte y la conservación de la naturaleza, celebraban concejo bajo el texu de Abamia para pedir la protección efectiva de los tejos. Concretamente se solicitaba de las administraciones en una carta enviada a los consejeros: El “control exhaustivo de las obras junto a los tejos para evitar la irremisible pérdida de este patrimonio único.”

No fue casual la elección de Abamia para este encuentro ya que las obras de restauración de la iglesia comenzaban a afectar al viejo tejo de la entrada oeste, Pese a los repetidos avisos que habíamos cursado al entonces director general, Cristino Ruano, sobre el inminente comienzo de las obras y la necesidad de preservar los árboles.

Un tiempo después, en plena campaña electoral, la entonces viceconsejera de medio ambiente, Belén Fernández hacía unas declaraciones en las que decía a los “amigos de los tejos” que no debíamos preocuparnos pues su protección estaba plenamente garantizada. Quizá fuera así en el mundo de papel en el que viven algunas administraciones, pero durante toda la legislatura no habíamos visto un solo avance real en la protección de todo este legado de tejos “cultos” y silvestres cuya conservación está cada día más comprometida.

El colmo del esperpento ha sido encontrar de nuevo algunos de los tejos más emblemáticos de Asturias, los de Abamia, con las raíces salvajemente amputadas. Numerosas excavaciones para la colocación de arquetas y zapatas se han hecho a los mismos pies de los árboles centenarios. Pero lo más preocupante quizá es la zanja excavada todo a lo largo del muro entre la iglesia y el árbol, a menos de dos metros de su tronco, que ha seccionado todas las raíces superficiales de esta parte; con el agravante de que en las otras direcciones la carretera impide el desarrollo radicular de este tejo. Es preciso recordar que una enorme proporción del sistema radicular se desarrolla precisamente en esta parte superficial y también que el plan de manejo del tejo prohíbe expresamente cualquier actuación de esta índole.

Resulta difícil evaluar los daños cuando la zanja ya ha sido rellenada con una mezcla de tierra y raíces trituradas, algunas de hasta 8 cm. de grosor. Lo que sí sabemos es que tras estas actuaciones, incluso cuando no se manifiestan síntomas inmediatos, los árboles viejos quedan gravemente afectados y terminan cayendo o muriendo víctimas de algún hongo, al cabo quizá de 15, 20 o más años; cuando la memoria de los hombres apenas relaciona las causas de su declive. La adecuación de estos árboles a los planos del arquitecto, es un sinsentido comparable a recortar un lienzo del Greco para adecuarlo a su marco dorado.

Parece de Perogrullo contar esto una vez más a unas “autoridades competentes” que una vez más han dado muestra de su incompetencia. Y llegados a este punto nos da ya lo mismo que este atropello se deba a la estupidez, a la falta de sensibilidad, la dejadez, la ignorancia o la incultura. Es hora de pedir responsabilidades por el menoscabo de este patrimonio único e insustituible -no menos valioso, por ejemplo que los famosos mapas de Ptolomeo-, empezando por la ahora consejera de Medio Ambiente y los cargos de Cultura.

Aunque ciertamente sabemos que nadie va a responsabilizarse de nada. Recurrirán de nuevo al argumento de que estas son las críticas de los radicales y fundamentalistas de siempre. No importa, ya estamos acostumbrados a que utilicen estos amables adjetivos precisamente aquellos políticos y administradores que estando al cargo de la protección, resultan extraordinariamente moderados y comedidos en el cumplimiento de sus funciones.

La denuncia del 1 de Abril está hoy más vigente que nunca. La decadencia de todo el patrimonio de árboles monumentales con todos sus valores simbólicos, históricos, tradicionales, etc. es cada día más evidente y comprobable. Basta simplemente visitar nuestros tejos centenarios asfaltados hasta su mismo tronco, u horriblemente maltratados de mil formas distintas.

Esperamos que el día en el que al fin las administraciones comiencen a gestionar este legado, quede aún algo que gestionar.

No hay comentarios: